Desparasitación de mascotas.

Desparasitación de mascotas. Cuando una mascota llega a tu hogar, la vida te cambia. Una nueva incorporación a la familia, un nuevo miembro que llenará de felicidad cada una de las estancias de tu casa. Felicidad que se acentúa si hay niños en ella. Se convertirán en compañeros fieles con los que aprenderéis  valores como la amistad, la empatía, la lealtad y la responsabilidad. Lo cierto es que la responsabilidad es un factor fundamental para que tu mascota lleve una vida lo mas sana posible. Su salud depende en parte de nuestras decisiones y es por ello que debemos preocuparnos siempre por su bienestar teniendo especial cuidado con los parásitos tanto externos como internos que pueden afectar la vida de nuestra mascota y la de aquellos que están a su alrededor. Rutinas tan simples como olfatear el suelo o el contacto con otros animales pueden hacer que esos pequeños huéspedes indeseados enturbien la vida de nuestro fiel compañero. Los síntomas mas comunes que nos pueden indicar una situación de parasitación son la pérdida de peso, diarrea, vómitos, abatimiento o tristeza, pelo reseco… entre otros. Es por ello que debemos acudir a nuestro veterinario para que proceda a la desparasitación de nuestra mascota. Existen dos tipos, la desparasitación externa y la interna. La externa trata comensales tan familiares como los mosquitos, ácaros, piojos, garrapatas y pulgas, siendo estos dos últimos los mas comunes. Pueden transmitir enfermedades como la dermatitis o leishmaniosis. Los parásitos internos son gusanos intestinales, gusanos pulmonares o del corazón. En la mayoría de los casos los síntomas de la enfermedad son visibles, acompañados de una bajada de defensas que puede llegar a provocar en situaciones límite la muerte del animal. Es fundamental establecer con tu veterinario un calendario de desparasitación, ya que ésta dependerá del estilo de vida de tu mascota y su lugar de residencia. No es lo mismo vivir en un entorno natural donde se es mas propenso al contacto con los parásitos que en un entorno urbano. Factores a tener en cuenta son también la especie y la edad. Para luchar contra estos seres existen collares desparasitarios, pastillas, pipetas o sprays. De esta manera no solo se elimina cualquier tipo de parásito sino que también previenes posibles infecciones. Así que ya lo sabes, cuida a tu amigo de cuatro patas para que nada se interponga entre vosotros y vuestra felicidad!!

Tos de las perreras ¿Qué es?

La Tos de las perreras se asemeja  al resfriado humano. Aunque no es peligrosa, sí es incómoda y muy contagiosa a otros animales, transmitiéndose a través de bacterias que expulsa el perro al toser.

Su nombre proviene de la facilidad que tiene para propagarse en las perreras y refugios, debido a la proximidad entre ellos, por lo que resulta muy común en esos espacios.

Su principal síntoma es la tos seca. Aunque a veces llegue a expulsar espuma por la boca y vomitar, no es lo más común, siendo consecuencias de la tos.

La Tos de las perreras suele remitir sin tratamiento, sin embargo, si la enfermedad  se alarga o evoluciona presentando otros síntomas como fiebre o flemas de color verdoso, es necesario aplicar tratamiento.

¿Qué hago?

Lo primero es la valoración de un/una veterinari@ para saber cómo de avanzada se encuentra la enfermedad. Lo más habitual es el tratamiento con antibióticos y jarabes, pero debe decidirse en cada caso por un/a profesional.

Normalmente, una vez comenzado el tratamiento, los síntomas remiten en una semana.

Si el perro convive con otros canes, debemos intentar aislarlo del resto y estar atentos a posibles síntomas de la enfermedad en los otros perros.

Prevención. Vacunar

La forma más efectiva para combatir la enfermedad es la vacuna.

Lo habitual es que el perro sea vacunado por primera vez a los seis meses, y se repita anualmente, sobre todo en perros que padezca afeccciones pulmonares, cardiopatías o sean usuarios de residencias de animales u otros lugares dondes estén en contacto con otros perros.

La época en la que más incide la enfermedad es en otoño e invierno.

Cuidados del perro enfermo por la tos de las perreras

  • Evitar el humo del tabaco en casa.
  • Prepara en una cazuela hojas de eucalipto y/o menta, en agua muy caliente, para que emane vapor con la esencia de esas hirbas, loq ue calamará su tos y aumentará su bienestar.
  • Atento al collar de su cuello, para evitar molestias en la zona. Lo mejor es un arnés o un pañuelo o collar ancho y mullido, y evitar tirones con la correa.
  • El ejercicio físico no es recomendable cuando el perro sufre tos de las perreras, ya que entrará más aire y más rapido, irritando todavía más las vías respiratorias.

Si se moja o lo bañas, procupa secarlo muy bien, de forma que no quede humedad en su pelaje.